
Francisco Frick recibió varios premios este año por lo que fue su participación en la M16 de Centro de Cazadores (Foto El Territorio)
Francisco juega de centro o full back y, pese a la falta de una de sus manos, es muy bueno en la marca y tiene una capacidad para desnivelar que lo hace destacar por sobre el resto.
“Este fue un muy buen año deportivo para nosotros. Jugamos muchos torneos y gracias a la competencia mejoramos nuestro juego. Ganamos varios de los torneos que jugamos y eso es muy positivo. Me sentí muy bien. Se me dieron muchos logros”, valoró Francisco.
Fue su padre Ernesto quien desde muy pequeño lo acercó al mundo del rugby y partir de allí comenzó un idilio que crece año a año. “A los 5 años mi papá me llevó a nuestro club (Centro de Cazadores) para ver si me gustaba y desde ahí no paré de jugar. Fue el primer y único deporte que hice. El rugby me dio los amigos que tengo, que siempre me acompañan a todos lados. El rugby es un deporte que te llena de amigos”, destacó.
Esa camada de chicos que este año conformó la M16 de Centro se consagró campeón del torneo Oficial de la Urumi tres fechas antes del final y tuvo una destacada participación en el Regional del NEA de la categoría que se disputó en Chaco.
“En nuestro equipo somos varios los que venimos jugando juntos desde chiquitos y ese trabajo hoy da sus frutos. Porque ya nos conocemos”, contó Francisco.
El sueño de llegar a primera
En cuanto a los objetivos personales Francisco se pone metas cortas. En lo inmediato manifestó que su principal deseo es llegar a jugar en la primera división del Cazador, pero también aseguró que le gustaría poder probar suerte fuera de la provincia.
“Me gustaría llegar a la primera de mi club con todos mis amigos, y más adelante me gustaría poder ir a jugar a otro lado. Cuando termine la secundaria me voy a quedar acá para jugar en la primera de Centro algunos años. Después veré dónde puedo ir; me gusta Buenos Aires o Córdoba, que es donde están los mejores equipos de la Argentina”, explicó.
A diferencia de lo que muchos podrían imaginar, la discapacidad que tiene Francisco no representa un impedimento al momento de competir porque, al llevar tantos años de seguido practicando este deporte, fue adquiriendo técnicas que lo llevaron a desenvolverse normalmente. Y hasta a destacarse por sobre los demás.
“Como yo empecé a jugar de chico fue aprendiendo la técnica y hoy en día no tengo ningún problema. Año tras año voy aprendiendo cosas para arreglarme dentro de la cancha. Para mí es totalmente natural”, destacó Francisco, quien luego contó que “cuando vamos a competir a otras provincias los rivales suelen venir a felicitarme. En Chaco y Corrientes ya me conocen porque desde chiquito vamos a allá, así que tenemos buena relación con los rivales. Después de los partidos también los entrenadores de los otros equipos vienen a charlar conmigo y me felicitan. Me dicen que siga así”.
Pero todo lo bueno que le pasa a Francisco dentro de la cancha tiene una base fundamental y es el esfuerzo y la dedicación que le dedica cada día al deporte que ama.
“Si tengo que destacar algo de mí es el esfuerzo que hago cada día. De no faltar a ningún entrenamiento, de ir al gimnasio, de respetar los horarios, esa me parece que es mi principal virtud. Hasta los días que tengo libre voy al club a jugar. Vivo para el rugby” finalizó.
Sus deseos para el año que se aproxima
“Me gustaría jugar más torneos el próximo año. Estaría bueno poder enfrentar a equipos de Córdoba o Buenos Aires para mejorar nuestro juego. Si me cuido y me entreno bien creo que en 2016 puedo hacer una prueba en la primera. Poder jugar algún amistoso a ver cómo me siento. Este año pude jugar el seven con los chicos
de primera y me sentí muy bien. Me faltaría un poco más de preparación física, pero en cuento al juego me siento capacitado”
Fuente: El Territorio.




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