Paso a paso. No muy distantes entre sí, el rugby de nuestra región, básicamente el que se practica en Corrientes y Chaco, dan pasos hacia adelante. Con todas las dificultades que se puedan presentar, frenadas con amor propio, ingenio que proyecta a ser más y mejores.
En tanto, en Formosa y Misiones se aprecia estancamiento salvo alguna excepción que, no es suficiente para un fortalecimiento anhelado y buscado.
Espíritu, vital. En un programa televisivo recordatorio del rugby tucumano, quedó en evidencia el temple de los norteños, tal lo reconoció Luis Castillo, DT de la selección de esa provincia y luego presidente de la UAR, hasta hace un año.
Los reporteados confesaron que, en los ochenta, el propósito era vencer a Buenos Aires, para lo cual hubo que agregar distintos valores aun cuando contaban con jugadores que por entonces integraban la selección nacional.
Meta alcanzada. Y llegó el momento. Al promediar esa década, Tucumán venció a la siempre poderosa Buenos Aires y hasta logró ser campeón argentino, a lo cual le siguieron bajones y reflotamientos.
La muestra del potencial fue en un momento del cotejo cuando un penal a 5 yardas del ingoal de BA, optaron por pedir scrum. La aplanadora “naranja” derrumbó al rival y así marcaron el try consagratorio.
Compromiso. Lo que se nota con firmeza en el rugby nucleado en la Unión del Nordeste (Urne) es que, la muchachada conformada por mucha juventud, no está dejando pasar por alto las oportunidades.
Atrás quedaron algunos resquemores cuando hubo jugadores que, por “h” o por “b” se negaban, por ejemplo, a integrar la selección y no había predisposición para encarar con modernidad los entrenamientos. Lo cual se está dando.
Equilibrio. Se está reflejando el equilibrio durante las pujas, muchas de estas definidas por un “algo” buscado y encontrado en el momento justo.
Se apreció en el cotejo final cuando Curne, en instantes precisos, definió el cotejo ante Taragüy. Algo similar, aconteció un año antes cuando el resultado fue inverso.
El aprovechar en el instante crucial el movimiento más fuerte, es conocer los atributos. Se dio en la solidez de los delanteros que, en un par de ocasiones impusieron su criterio y presencia.
Pasos más cortos. Estos repetidos finalistas marcaron la diferencia indispensable para triunfar. Después hubo equipos con marcadas irregularidades. Por caso Sixty, sostenido por una pujanza característica y algunos avances técnicos alcanzó el tercer lugar. Logró superar al final de la ronda clasificatoria a Taragüy y Curne, pero le resultó insuficiente.
Diferente lo de Aranduroga que, tuvo un flojo arranque, por momentos se afianzó, pero no logró derrotar a los postreros campeón y subcampeón en las dos ocasiones cuando se enfrentaron.
Flojedad. Llamativa fue la flojedad de San Patricio y Regatas de Resistencia, este, en su peor actuación de su historia. Tanto es así que, se ubicó en el último lugar de la tabla y debió dirimir por la permanencia ante un débil elenco posadeño como Centro de Cazadores.
Fue Aguará el que exhala de a ratos un nivel más elevado, pero aún incompleto mientras CAPRI (Rowing) algo mejor en su ubicación en la tabla, está lejos de exhibir una necesaria superación.
Más empuje. El rugby del interior del Chaco está dando muestras de un mayor empuje que el de nuestra provincia, expuesto en los certámenes Desarrollo. Etapa vital para edificar un vasto crecimiento a lo largo y ancho de cada provincia.
En tanto, en Formosa y Misiones se aprecia estancamiento salvo alguna excepción que, no es suficiente para un fortalecimiento anhelado y buscado.
Y se hace menester que, el rugby de Asunción del Paraguay, de una capital de país, ofrezca madurez.
Fuente: El Litoral.



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