
Garrido y Gallardo presentaron el libro ‘No permanecer caído’, que narra la historia del equipo los Espartanos (Foto: Facundo Correa, El Territorio)
Hace un par de meses, Oderigo recibió el premio Award for Character en la gala anual de World Rugby, como reconocimiento a su emprendimiento social. El crecimiento del trabajo que comenzó en la Unidad Penitenciaria Nº 48 de San Martín, Buenos Aires, en marzo del 2009, se fue expandiendo en los distintos penales del país y hoy está presente en 45 cárceles a lo largo del territorio nacional, entre las cuales se encuentran Los Toros, de Eldorado.
“La fundación trabaja con cuatro ejes: deportes, espiritualidad, educación y empleo. El deporte es a través del rugby, la espiritualidad la buscamos mediante el rezo del rosario, la educación es a través de cursos de oficios y el empleo es para que cuando los chicos salgan en libertad darles una posibilidad para trabajar en diferentes empresas”, comentó el escritor y licenciado en comunicación social Federico Gallardo, quien estuvo en Posadas para presentar el libro ‘No permanecer caído’, a través del cual narra la historia de los Espartanos.
“Ellos nos enfrentan a una realidad: hay personas que están condenadas desde la cuna a tener vida de perros maltratados. Sus infancias son relatos crudos, postales del infierno mismo”, explica Gallardo en su libro, y se plantea: “¿Qué duele más? ¿Nunca haber recibido un abrazo o estar encerrado en una celda húmeda sin ropa ni comida? ¿Pesa más una madre que abandona, seis puñaladas en la espalda por un pedazo de pan, o un padre borracho dando una paliza brutal a un niño? ¿Cómo sobrevivir a todo esto sin resentimientos? ¿Es posible el cambio de mentalidad?”.
La historia en primera persona
Pero el escritor del libro no está solo en esta misión de difundir el mensaje ya que junto a él se encuentra Emiliano Garrido, uno de los protagonistas de esas historia que Gallardo refleja en su obra.
Su papá murió apuñalado cuando Emiliano tenía cinco años. En su adolescencia su mamá falleció a causa del HIV y Garrido no encontró otra salida que salir a robar para ‘tener sus cosas’.
Hoy a los 34 años y gracias al rugby y a la Fundación, Emiliano logró reacomodar su vida, no sin antes haber pasado cinco años en la cárcel por el asalto en 2012 al intendente de San Isidro, en Buenos Aires.
“Hace dos años que salí en libertad después de cinco años preso. En los últimos dos años y medio de prisión llegué a Esparta y ahí me quedé. Encontré un lugar en el cual podía estar tranquilo, que la convivencia era buena. Donde no te tenías que preocupar para que no te roben las cosas, o porque te metan una puñalada cuando estás durmiendo porque esas son cosas que pasan en la cárcel”, advirtió Emiliano en diálogo con El Territorio.
“Empecé a hacer deportes y pude despejar mi cabeza, empecé a dormir mejor porque estaba cansado. Terminé la secundaria, entré a la universidad para estudiar epistemología. Hice varios cursos de oficios y cuando salí de la cárcel me casé con mi mujer de toda la vida, con la que tenemos cuatro chicos. Estoy con un trabajo estable. Cuando me invitan a venir a dar estas charlas me gusta mucho porque estoy abriendo puertas a chicos que están privados de su libertad. Ellos van a salir algún día y la sociedad tiene que estar preparada y no volver a cerrarles la puerta en la cara. Eso es algo que ayudaría mucho a combatir la inseguridad”, analizó el nacido en el partido de Tigre, provincia de Buenos Aires.
Antes de su paso por Posadas ayer por la tarde, los dos representantes de los Espartanos, que en 2015 fueron recibidos por el papa Francisco en Roma, visitaron el club Leones de Encarnación, donde también pudieron dejar el mensaje y prometieron volver.
“El rugby me enseñó el respeto, me dio confianza en mí. Creo que en la vida no hay obstáculos, porque si le das para adelante, podés ‘tacklear’ cualquier problema y seguir adelante. Yo le digo a la sociedad que se ponga en el lugar que nos tocó estar a nosotros, porque muchos no tuvimos la posibilidad de nacer con familias que nos den amor. Crecimos con padres delincuentes y en un contexto que nos convirtió en delincuentes peligrosos”, finalizó Emiliano Garrido.
Fuente: facundo Álzaga, El Territorio.



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