A los 31 años Diego Hartfield vive una vida muy distinta a los tiempos en que el tenis era el centro de atención. El “Gato” cambió entrenamientos, viajes y momentos anímicos duros, por los comentarios de tenis para la televisión, la Facultad y los buenos momentos con la familia y los amigos.
A fines de 2010 decidió colgar la raqueta y admitió desde Buenos Aires, donde reside, que no está “arrepentido de la decisión, al contrario, estoy muy bien y contento. Ahora veo entrenar a los chicos que son contemporáneos y no lo puedo creer… de solo pensarlo, no me imagino estar jugando todavía”.
“Sentí que hasta ese día dejé todo y no tengo ninguna deuda, tengo la tranquilidad que dejé todo… ahora estoy cobrando los intereses de todo ese esfuerzo con tiempo libre, descanso, relajado, haciendo las cosas que quiero y que antes no las podía hacer”, expresó.
El único tenis que está en la vida de Diego en la actualidad es el que lo ve por TV cuando comenta los partidos para DirecTV, una tarea que le gusta y que comenzó el año pasado.
“Me gusta, también estoy contento con eso porque es lo que más me gusta hacer ligado al tenis. Me siento, y mientras tomo mates, analizo y hablo de lo que hice en mi vida. Trabajo cómodo y más relajado, claro… jeje. Me gustaría seguir creciendo”, reconoció.
En las transmisiones de tenis Diego trabaja junto a la periodista Lucía Bosh, comentando los torneos durante los fines de semana, a partir de cuartos de final o de semifinales.
“Ella es la que lleva adelante todo, sabe mucho, sabe de números. Hacemos hasta tres torneos por fin de semana y todos los torneos, menos durante las semanas que se juegan los Grand Slam”, detalló el obereño.
Y ese trabajo es el único tenis que está en su vida porque contó que “había comenzado a dar clases de tenis a un chico, pero renuncié”.
El golf, en tanto, es el deporte que más espacio ganó en la vida del Gato después que dejó el tenis. Por ejemplo, cuando viene a Oberá juega con Guille y Tania, dos de sus tres hermanos, en la cancha de su amigo Carlitos Okulovich.
También comenzó a estudiar la carrera de Administración de Empresas, desde agosto pasado. “No es una materia pendiente, elegí estudiar porque tenía ganas de aprender y de estar en un rubro que nunca nos metimos. Tiene lindas materias y te vincula con cosas importantes que uno no viene acostumbrado”. Y mal no le fue: “de cuatro materias metí tres, en el segundo cuatrimestre, y ahora en marzo voy a meter una más”, sostuvo.
Así pasan los días en la nueva vida de Diego Hartfield que, por supuesto, dispone de más tiempo para venir a Oberá para visitar a la familia.
Fuente: Primera Edición.




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