«Chucho» Acasuso dio por finalizada su carrera

"Chucho" Acasuso dio por finalizada su carreraEl tenista misionero anunciará el jueves su retiro del terreno profesional, tras un largo tiempo de inactividad. Fue número 20 del mundo, ganó tres títulos ATP y jugó dos finales de Copa Davis.
Lejos de la amenaza que supo ser en el circuito junto a otros compañeros de Legión, José Acasuso le pondrá el jueves, de manera oficial, punto final a una carrera profesional de 13 años. Lo hará en la sala de conferencia del Buenos Aires Lawn Tennis, allí donde hace un año jugó su último partido del circuito ATP. Allí donde dos veces quedó al borde de la gloria…
Afectado por problemas físicos y desmotivado, “Chucho” no aparece por las canchas desde la qualy de Roland Garros 2011, donde perdió en la primera ronda ante el italiano Alessio Di Mauro. Antes había probado suerte en los challengers, donde incluso consiguió un título, abril del año pasado en Brasil.
Oficialmente, ganó tres torneos del circuito grande: Sopot 2002, Bucarest 2004 y Viña del Mar 2006, su mejor año, cuando llegó a ser número 20 del mundo y a ganarle en Buenos Aires al ex Nº1 Lleyton Hewitt en las semifinales de la Copa Davis.
La cabeza quería, pero el físico no respondía. Por eso, después de meditar por varios días, José Javier Acasuso decidió ponerle punto final a su carrera en el tenis profesional. Sí, se retiró el Chucho, uno de los últimos símbolos contemporáneos del deporte misionero, quien llevó bien alto la bandera de la tierra colorada en cada punto del mundo que recorrió a través del deporte.
Fueron 12 años de circuito en el que supo digerir la simbiosis del triunfo y la derrota, pero también, el sitio en el que forjó una carrera imborrable, que le sirvió para formarse en lo humano y afianzar lazos de amistad. A los 29 años, Acasuso se dio cuenta que por más que deseaba continuar en la alta competencia, el cuerpo le pasaba factura. Es que los últimos partidos los disputaba infiltrado y en este período de resurgimiento quería sentirse pleno, sin tener que recurrir a esa vía para saltar a los courts.
Chucho no jugaba desde Roland Garros del año pasado, donde perdió en primera rueda de la qualy ante el italiano Alessio Di Mauro.
El arranque del 2012 le demostró que el escenario se presentaba más complicado de lo que imaginaba. Entonces allí entendió que debía tomar la decisión. Hace una semana se lo comunicó a su familia, cuando tuvo un paso esporádico por la capital provincial, y este jueves, en el Buenos Aires Lawn Tennis Club hará oficial la decisión.
Más allá de la “pena” por la decisión, desde su círculo íntimo lo “apoyaron”, como sucedió desde los primeros pasos de José, cuando acompañaba a sus hermanos a las clases de tenis en El Zaimán. Allí ya daba señales de que la raqueta lo atrapaba, por lo que papá Cacho debió acompañar para que el Iporá Tenis Club -del abuelo Rubito Olmo- se convierta en otro refugio durante los primeros pasos de la niñez.
Claro que quienes tenían una mirada distinta se dieron cuenta de que estaban con un diamante en bruto. Entonces, Juan Alberto González, “Sambo” en el mundillo del tenis local, aconsejó que era un desperdicio darle clases con el resto del grupo y empezó a entrenarlo de manera particular.
Así empezó a formarse Chucho, apasionado también por el básquet y el fútbol. Cuando la adolescencia comenzaba a golpear la puerta, hubo una noche en que mamá Selva marcó las pautas: José no había hecho los deberes después de un día intenso de entrenamiento y llegó el ultimátum: había que decidir por un deporte, porque los tres simultáneamente provocaban algunos problemas. Y Chucho optó por el tenis, a pesar de la insistencia del entrenador de básquet. Y el destino se encargó de premiarlo: se coronó campeón sudamericano de la gira Cosat, estuvo a punto de representar al Principado de Mónaco (estuvo un mes y regresó porque no se ambientó) y llegaron los primeros regalos en los Challengers.
El bautismo ante el público criollo fue en 2001, en el ATP de Buenos Aires, cuando sorprendió a propios y extraños y accedió a la final ante Guga Kuerten. Después llegó un recorrido en franco ascenso, con picos de alto voltaje como el triunfo frente a Andy Roddick en Roland Garros en 2005 y la semifinal de Copa Davis ante Lleyton Hewitt en 2006. Precisamente, en ese período le había confesado a El Territorio: “Quiero jugar la Davis y estar entre los 20 mejores del ranking”. Y sus deseos se cumplieron, porque el 14 de agosto del 2006 su nombre estaba en el puesto 20 del ranking ATP.
Con tres títulos ATP, cuatro Challengers y dos finales de Copa Davis, Chucho sabe que no puede reprocharse nada. Ahora vendrán días de descanso, en el que analizará cuáles serán los pasos a seguir, con seguridad ligados al tenis.
Familiero, amante de su tierra, fiel seguidor de Racing, mientras comienza a sentir las nuevas sensaciones, la provincia toma fuerza y clama: “¡Gracias Maestro!”.

Fuente: territoriodigital.com

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