Acasuso quiere ayudar al deporte misionero

Acasuso quiere ayudar al deporte misioneroAún repercute una de las decisiones más trascendentes en su vida, sin embargo José Acasuso ya diagrama su nueva etapa por estos días, al afirmar que le gustaría ayudar al crecimiento del deporte de Misiones, porque “cualquier disciplina deportiva no es solamente una actividad física sino un medio de educación que permite sacar lo mejor de uno y formar buenas personas para lograr mejores sociedades”.
Al término de la conferencia de prensa que brindó en el Buenos Aires Lawn Tennis para oficializar su retiro del circuito internacional de tenis, dijo que “cuando yo empecé a practicar tenis éramos pocos, pero ahora cada vez que viajo a Posadas veo que crece el número de niños y jóvenes que se acercan a pelotear. Y lo mismo en otras disciplinas como el vóley, el básquet, la natación y obviamente el fútbol”. Además destacó que “la construcción de un centro de alto rendimiento deportivo en Posadas ayudará a incrementar el número de deportistas”.
Seguidamente dijo que “me parece muy bueno que se incentive el deporte en toda la provincia, porque es una herramienta muy útil durante el crecimiento de los niños y jóvenes, que no sólo mejora el desarrollo físico sino también al moral, porque el deporte te enseña reglas, objetivos y principios que sirven para toda la vida”.
En ese sentido, el extenista dijo que “en una sociedad cada vez más violenta es necesario apuntalar el deporte, porque este puede ser la escuela para muchos, como lo fue para mí, que gracias al tenis pude recorrer el mundo, aprender de otras culturas y entender que la vida es mucho más que el éxito o la derrota de un partido”.
Según Chucho, “justamente esa formación desde lo humano es lo que más te ayuda a superar los momentos de fracasos, porque te dan una visión más amplia de la vida donde uno tiene que aprender a valorar lo bueno de cada persona y de cada momento”.
En tono reflexivo el tenista más famoso de Misiones dijo que el tenis fue el centro de su vida desde su niñez y se mostró entusiasmado a buscar ‘otros centros’ ahora, que dejó de practicar profesionalmente ese deporte.
Y en ese listado de cosas por hacer apareció una y otra vez -durante el diálogo con El Territorio- “las ganas de ayudar a otros, porque eso me hizo sentir muy bien y me gustaría hacer distintas tareas de beneficencia”.
Aunque por ahora Chucho seguirá viviendo en Buenos Aires, no descartó la idea de volver a radicarse en la tierra colorada. “Por ahora, todavía tengo cosas que hacer en Buenos Aires, pero igual voy de seguido a Posadas. Yo estoy muy agradecido con los profesores e instituciones de Posadas que me hicieron dar los primeros pasos en el tenis y obviamente con toda mi familia, que siempre me ayudó a tomar decisiones con libertad y sin presiones”.
A pesar de las lágrimas derramadas durante la conferencia y del dolor que le significó dejar el tenis, Chucho dijo que “a los 29 años me siento feliz de haber logrado lo que logré, que para mí fue mucho porque todo me costó sacrificio. Las veces que perdí fue porque los otros fueron mejores que yo, pero siempre puse todo de mí para dar lo mejor en cada partido”.
Finalmente el extenista, que conquistó tres torneos ATP (Asociación Tenis Profesional) y disputó dos finales de Copa Davis destacó que “ahora comienza una nueva etapa de mi vida que espero con entusiasmo, junto a mi novia Agustina, mi familia y mis amigos”.

Sambo, ex profesor*
Carácter
Estuvo mucho tiempo conmigo, de los 5 a los 11, 12 años; después, cuando fue profesional, fui a Buenos Aires y estuve con los entrenadores, conversábamos cuáles eran los defectos. Ellos me llamaban.
Un chico que es zurdo, un día me dice la madre: ‘él le pega con los dos lados’, y pegaba mejor con la derecha. Y ahí comenzó, todo frontón en el Rowing del centro. De ahí, fuimos a la cancha del abuelo y empezamos a hacer cancha. Era un chico con mucho carácter, fuerte, le decía ‘tenés que calmarte’.
Y empezó a jugar bien, y ya estaba para ser un gran jugador, no para que se quede acá, tenía que salir.
Le decía: ‘vas a ser un profesional pero vas a tener que cambiar esa forma de ser’. Muchos problemas tuve con él, de chico, 10, 11 años. No lo manejabas así nomás. Me contestaba y no hablaba. Dos veces no tuvimos más clases. Y después venía, con el padre, y él me decía ‘Chucho te quiere hablar’: ‘Disculpame Sambo, quiero seguir con vos’, decía. Y eso lo tuve en cuenta. Estoy contento porque mi enseñanza valió. Gracias a Dios él se manejó, por suerte he sacado alguno como profesional.

La voz de los padres
“Es un orgullo muy grande”
José “Cacho” Acasuso y Selva Olmo fueron explícitos al sintetizar lo que significó la carrera del hijo menor en el deporte: “Las sensaciones que tengo son bastante encontradas. Lamenté mucho que se vaya tan chico, lo extrañamos mucho, sin tener la seguridad de que iba a jugar profesionalmente al tenis; lo único que después íbamos a presionar es que no iba a deambular, iba a venir acá y ponerse a estudiar”, confió Cacho.
“Como padre me jodió bastante, porque lo extrañé mucho. Lo acompañaba todos los días al fútbol, al básquet, al tenis. Creo que la realización más linda que tenemos es que siempre le dijimos: ‘queremos que el día de mañana la gente te reconozca más por ser un buen tipo que por un jugador de tenis’. Y creo que eso se cumplió, es un orgullo muy grande. No sólo la gente, sino hasta el mismo periodismo lo destacó. Y eso fue suficiente”, apuntó.
“Nunca nos interesamos por cuánto ganaba, siempre le dábamos consejos, que mantenga su bajo perfil, de que haga buenas inversiones. Y en eso ayudó su hermano. No es fácil cuando un chico de provincia se va de una ciudad como la nuestra y tenga que hacer su propia historia. Puede salir cualquier cosa; gracias a Dios salió perfecto”, puntualizó.

Fuente: territoriodigital.com

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