Andrea Collarini: un gaucho del Norte

Andrea Collarini: un gaucho del NorteSe llevó los elogios durante su paso por la tierra colorada luego de conquistar el Future 12 de tenis que se disputó en el Itapúa, aunque Andrea Collarini apuesta a sostener el crecimiento y, de a poco, dejar de lado el mote de promesa para convertirse en realidad.
Tomó contacto con la raqueta por primera vez a los cuatro años porque “mi papá jugaba siempre con los amigos en el club”, confió el joven que tiene 20 y que nació en Nueva York a raíz de que sus padres estuvieron radicados diez años en Estados Unidos.
Hoy, Andrea ya está metido de lleno en el circuito profesional (luego del título en Posadas ascendió al puesto 357 del ranking ATP), con un contrato con la firma Nike -además de la que le provee las raquetas- que le permiten sostener al grupo de trabajo: un entrenador, psicólogo y el preparador físico.
Narró que a los 14 se dio cuenta de que el tenis iba a ser su carrera y que por las exigencias, en el colegio “empecé a ir a una escolaridad, porque los chicos de mi edad entrenaban a la tarde. El colegio lo terminé, los últimos dos años los hice por internet”.
Precisamente a esa edad fue Nº1 sub 14 en el país y comenzó a destacarse entre los juveniles. Esto llegó a oídos de la Asociación estadounidense de Tenis que le hizo un ofrecimiento formal para que represente a ese país: alojamiento en Boca Ratón (Florida), comida, un contrato para su coach, médicos, psicólogos, nutricionistas y un cuerpo de preparadores físicos. También, viajes costeados e invitaciones para los torneos de la gira estadounidense, incluso para las qualy de los Masters 1000.
A pesar del malestar de la Asociación Argentina de Tenis, la familia de Andrea aceptó la propuesta y con 18 años, el joven se instaló en Boca Ratón.
“No había ningún plan (de la Asociación Argentina), obviamente me tenían que elegir para el Sudamericano y el Mundial, en sub 16, porque estaba número uno. En sub 14 no pude porque tenía pasaporte americano”, recordó Andrea.
“Ya sabían que era americano, estaba ahí como profesional”, sostuvo quien por el momento sigue representando a Estados Unidos porque “ahora no cambia nada, soy 300 del mundo”.
“Por ahora sí, estoy jugando para ellos, pero falta un montón. Ni puedo pensar en eso, no se me cruza por la cabeza. Si llega el momento me pondré a pensar, pero falta tanto que no tiene ningún sentido”, resaltó acerca de qué puede suceder más adelante.
Sobre la experiencia, confió que “me sirvió para crecer como persona, como tenista, era totalmente independiente” y destacó que “lo de la Asociación no me pareció nada bien porque dijeron que me bancaron toda la carrera, cosa que no es verdad. Si quieren le pueden preguntar a mis entrenadores si le paga la Asociación o mi papá. No me pareció bien, pero entiendo el enojo”.
Mientras planea afrontar dos Challengers, aclaró: “Sigo siendo un adolescente, me falta mucho por crecer” y enfatizó que los mejores resultados “los tuve en cemento”.
Además, calificó a los jóvenes argentinos como una camada “de buen nivel y competitiva” y cree que Rafa Nadal “es un ejemplo para todos”. Roger Federer “tira golpes que saca de cualquier lado, de otro planeta. Nadal también, pero es más copiable”, subrayó.
Si en el futuro se presenta la chance de Copa Davis, Argentina o Estados Unidos fue el interrogante. Y Collarini recogió el guante: “No, no sé. Me siento argentino pero ni lo pienso, no es chamuyo ni nada. Ni lo pienso, porque no estaría ni en el equipo D. Esto es día a día”.

Fuente: territoriodigital.com

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