“Santi” cambió su hábito de vida, dejó su residencia en Posadas y apostó a un entrenamiento diferente, casi profesional, con el objetivo de afianzar su juego, su rendimiento, y llegar en un corto plazo a jugar como profesional.
Lleva adelante dos turnos diarios (uno por la mañana y el otro por la tarde) que incluyen dos horas de tenis y una hora de trabajos físicos que se extienden de lunes a sábado.
El trabajo de preparación física lo complementa con otro de recuperación y prevención de lesiones, preparando el organismo para las futuras competencias.
“Estamos definiendo los patrones de juego y moldeando un estilo apropiado para Santiago”, contó Fernando Vilches, un entrenador y preparador físico con mucha experiencia en el ambiente del tenis. “Se adaptó muy bien a todos estos cambios y muestra mucho esfuerzo a diario y dedicación en los trabajos que se le presentan”, agregó con respecto a evolución del tenista de la tierra colorada.
Mejorar el rendimiento
Dulko (hermano y coach de Gisela, la tenista que hace poco dejó el circuito profesional) coincide con Vilches, en que todos los objetivos con “Santi” se profundizan “en el desarrollo y la mejora del rendimiento del jugador, y no así en los resultados, ya que estamos en una etapa crucial del trabajo en el que los logros serán consecuencia de lo entrenado a diario”, remarcó.
“Estamos en el comienzo de un proyecto a largo plazo que se acompaña con competencias nacionales e internacionales, en las que se atienden estrategias de juego, trabajos de recuperación y preventivos”, remarcaron los entrenadores de Sandoval.
El desarraigo afectivo tiene un costo para estos jóvenes deportistas, porque dejan su tierra y toman distancia de su familia y sus amigos buscando el progreso en el deporte.
Sin embargo, Santi confirma cada día su pasión por este deporte y sus ganas de llegar al tenis profesional, camino que exige muchos sacrificios, pero que provee inmensas alegrías también.
Fuente: Primera Edición.





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