
Como en casa. Federico Coria resaltó que le gusta venir a Posadas y ahora quiere conquistar el Future (Foto El Territorio)
El año pasado Federico llegó a las instancias de semifinales y hoy ya camina por los cuartos de final, escenario en el que apunta a poder alzarse con el triunfo antes de darle un parate merecido a su humanidad tras una gira por Europa.
“Mi vida pasa por el tenis y para el tenis. Todo es tenis”, tira el más chico del clan Coria, que con sus 22 años se muestra con la seguridad de una persona mucho más grande, quizás por la aventura de atravesar mucho tiempo en soledad y viajando constantemente en este deporte tan lindo como solitario.
En la charla es inevitable preguntar por el legado de su hermano Guillermo y si esto lo ayudó o incluso le hizo las cosas aún más difíciles.
“En el circuito ATP ser su hermano no me ayudó nunca, es lo mismo para todos, por ahí tener una ‘wild card’ en algún torneo puede ser… pero por ahora no recibí ninguna así que no le sacamos provecho a eso”, comentó entre risas.
Con lo cual queda en el aire que ser un Coria no le fue fácil. “En su momento me ha pesado mucho tener un hermano tan bueno en esto. Cuando era más chico la gente me venía a ver o la nota era siempre para mí pero después, al alejarme un tiempo del tenis, maduré muchas cosas. Aprendí a que los comentarios pesen menos, que la gente que espera algo también se da cuenta que no sos igual que tu hermano y fue ahí cuando la mochila me empezó a pesar menos”.
“Nos estamos conociendo”
Los 10 años de diferencia entre Federico y Guillermo hicieron que cuando la carrera de uno estaba en la cima, entre torneo y torneo por el mundo, el otro recién comenzara a dar sus primeros pasos con la raqueta y el vínculo de hermandad fue escaso.
Por eso, ahora, pese a que Federico entrena en la Academia Coria en Rosario, intenta sólo pasar tiempo de ‘hermano’ con Guillermo.
“Estamos en una etapa de conocernos justamente como hermanos porque al llevarnos tanta diferencia de edad y estar tan poco en mi casa no tuvimos la suerte de conocernos tanto, así que tratamos de hacer más fuerte el vínculo de sangre que de entrenador-jugador”, expresó el santafesino.
Por eso entre tantos programas lejos de casa, Posadas también es por estos días un punto de encuentro con su padre ya que por primera vez Federico comparte fuera de su provincia junto a Oscar un torneo desde que comenzó su carrera como tenista.
“Mis viejos no viajan, es la primera vez que lo tengo a mi papá al lado mío desde que juego como profesional porque el entrenador que estaba con nosotros se tuvo que volver, así que se vino con nosotros porque somos seis chicos de la academia que estamos jugando; por suerte somos bastante y la estamos pasando bien”.
Una nueva generación
En cuanto a la actualidad del tenis nacional, Federico destacó que “está pasando por un proceso de recambio, se terminó la Legión que le dio tantos frutos al deporte en este país; y bueno la gente tiene que entender que eso pasa, que ahora va a venir otra generación más ‘remadora’ que quizás no dé tantos títulos pero es un ciclo normal. Igual a (Leonardo) Mayer que le está yendo muy bien y tenemos una categoría, la ‘92, en la que hay chicos que también avanzan como Diego Schwartzman, que se metió en el top 100, también están Facundo Argüello, Agustín Velotti, Renzo Olivo y Andrea Collarini, que la están luchando.
A lo que agregó, “el tenis cambió de todas maneras. Hoy por hoy abajo de los 20 años hay muy pocos consagrados así que en lo particular estoy tranquilo y esperando el momento y la maduración para hacer el ‘click’ ya que cada jugador tiene un proceso distinto”.
¿Qué esperás para tu futuro?
Uno a veces trata de no pensar mucho en eso, así no se maquina tanto, pero la idea mía es jugar hasta que el físico y la cabeza me lo permitan y tratar de vivir de esto. Además, de cumplir mis sueños como jugar la Copa Davis, los Grand Slam y… también los que pueda cumplir (risas) porque esos son los fantasiosos”.
Lo más próximo es llegar a ser top 100, hoy estoy 380; retrocedí un poco pero la idea de este año es terminar con el número dos adelante.
Fuente: El Territorio.



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