Se cumplen este domingo cinco años de la culminación del Challenger de Corrientes. El 18 de octubre de 2015 se disputó la final de singles entre Diego Schwartzman y Máximo González. El trofeo quedó en manos del tandilense, que se impuso por 3-6, 7-5 y 6-4 tras dos horas y cuatro minutos.
El torneo, que se jugó de manera completa en las canchas del Corrientes Tennis Club, repartió premios por 50.000 dólares y otorgó 80 puntos al campeón y 48 al finalista para el ranking ATP.
Durante los encuentros de primera ronda, octavos y cuartos, un buen caudal de público se acercó a ver un espectáculo de primer nivel en la institución ubicada en Artigas y Ayacucho. Las semifinales fueron televisadas a nivel nacional (señal TyC Sports), al igual que la final, que tuvo las gradas completas de simpatizantes que tomaron partido por el “Peque” y “Machi”.
De brillar en el litoral a ser “Top Ten”
El torneo sirvió como impulso para muchos jugadores que venían en ascenso, como Diego Schwartzman (71º). El porteño fue campeón del Future de Corrientes en 2012 y volvió a la ciudad para quedarse con la corona. Si bien tuvo una semana regular, no le alcanzó para consagrarse sobre el polvo de ladrillo del “Tennis Club”.
A pesar de ese paso en falso, el “Peque” no decayó en su rendimiento y, al año siguiente, conquistó su primer título de ATP en Estambul (superó al búlgaro Grigor Dimitrov en la final). De todas las figuras que participaron del Challenger, Schwartzman es, sin lugar a dudas, el jugador que tuvo el ascenso más formidable: actualmente es el número ocho del ranking mundial.
En su camino a ocupar un lugar entre los “Top Ten”, el porteño obtuvo coronas en ATP 250 (Los Cabos)y 500 (Río de Janeiro); fue finalista de un Masters 1000 (Roma 2020) y protagonista en Grand Slams (semifinalista en Roland Garros e hizo cuartos de final en el US Open).
Esta semana, el porteño de 28 años volverá al ruedo al disputar el torneo de Colonia (Alemania). Al ser uno de los preclasificados, iniciará su participación en octavos de final y su primer rival será el británico Andy Murray o el serbio Danilo Petrovic. Schwartzman tiene como objetivo principal clasificar al Masters de Londres, que reúne a los ocho mejores de la temporada 2020. El “Peque” se erige como ejemplo del crecimiento profesional y, seguramente, seguirá siendo uno de los mejores del circuito en los próximos años.
La evolución de Guido Pella
Otro de los argentinos que lograron tener éxito en la elite es Guido Pella. En 2015, el bahiense alcanzó los cuartos de final en Corrientes, una tierra donde fue campeón Future en dos oportunidades: 2009 y 2010. Pella fue progresando y sigue dando qué hablar hasta ahora. En 2016, llegó a la final del ATP 500 de Río de Janeiro (cayó ante Pablo Cuevas) y fue campeón de la Copa Davis a fin de año (sumó puntos fundamentales en las series ante Polonia, Italia y Gran Bretaña).
En 2019, alzó su primer título ATP (San Pablo) y alcanzó los cuartos de final en Wimbledon. En su notable andar por el césped inglés, Pella derrotó a dos especialistas en pasto como el sudafricano Kevin Anderson y el canadiense Milos Raonic.
Zeballos, el gran doblista
El brillo de los nombres que jugaron el cuadro de singles no tiene que dejar de lado que la rama de dobles también fue un gran lujo. Horacio Zeballos y el chileno Julio Peralta llegaron como grandes favoritos y cumplieron hasta llevarse la copa (se impusieron a “Machi” González y Guillermo Durán por 6-2 y 6-3). El marplatense, integrante regular del equipo de Copa Davis en esos años, se dedicó exclusivamente a jugar dobles en las últimas temporadas. En singles, el “Cebolla” había logrado un histórico título (Viña del Mar 2013 derrotando a Rafael Nadal). Pero, en su decisión de ser doblista “full time”, formó una gran dupla con el español Marcel Granollers: fueron los números 3 del mundo y finalistas del US Open en 2019.
Velotti, el “Wild Card” correntino
El torneo también contó con un crédito local: Agustín Velotti, que recibió un “Wild Card” (invitación) para ser de la partida. El campeón de Roland Garros Juniors 2010 debutó con éxito ante Andrés Molteni (7-6, 3-6 y 7-5) pero no pudo llegar lejos. Su verdugo fue el austriaco Michael Lincer, que lo despachó en sets corridos: 6-3 y 6-4.
El europeo fue una de las grandes revelaciones, ya que en su debut había dejado fuera de combate a Carlos Berlocq. El oriundo de Chascomús no pudo hacer pie en el estreno y fue eliminado tras caer por 7-6 (5), 3-6 y 6-3. Berlocq ya era una figura consagrada en el tenis (ganó los torneos de Bastad y Oeiras) y demostró su carácter “copero”: en 2013 batió al francés Gilles Simón para clasificar a Argentina a semifinales de la “Davis”.
Retomando la importancia de los correntinos, Leonardo Mayer tuvo mucho que ver. El “yacaré” aportó en la gestión para que el club que lo vio nacer pueda albergar un torneo de esta categoría. En 2015, Leonardo Mayer era el número 1 de Argentina a nivel singles (alcanzó el puesto 21) y una figura del equipo de Copa Davis: selló el cuarto punto ante Brasil en el maratónico partido de 6 horas y 42 minutos ante Joao Souza en Tecnólopis (el partido más largo en la historia del torneo). El correntino conversó con los representantes de la Asociación Argentina de Tenis (AAT), y fue clave para que el organismo diera el visto bueno.
Fuente: Iván Chavez, diario Época.



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