«Chaucha» Bianco festejó por la Copa Argentina

Bianco GyTiroAmplia y de oreja a oreja fue la sonrisa de Gimnasia y Tiro dentro de la cancha. El albo entonó su primera carcajada del 2016, fresca, sincera, jovial e hilarante, en un arranque de competencia prometedor, por el resultado y por el futuro, por lo tangible y por la proyección de lo que se viene. El equipo de José María Bianco se impuso en el primer clásico de la temporada a un Central Norte que tampoco defraudó ni desentonó.
Fue 2 a 0 gracias a la solvencia, el orden, la practicidad y la inteligencia de este “nuevo” Gimnasia, que arrancó con dudas y que se fue soltando en el curso del juego; pero fundamentalmente gracias a un tal Juan Martín Amieva, el flamante refuerzo que llegó decidido a tatuarse la “9” en la espalda y no sacársela más, pero también para consolar a los que extrañan a Leandro Zárate, hoy lesionado y con mucho tiempo de recuperación por delante.

Amieva, sobre quien se depositan las esperanzas de realimentar la preocupante anemia ofensiva del albo de los últimos tiempos, “vacunó” al cuervo con doble aguja, a los 11’ y a los 29’ del complemento, cuando los de Castro comenzaban a perder la fuerza y a padecer las secuelas físicas de la reciente pretemporada.

El segundo gol de Amieva

No fue el clásico que muchos presagiaba. ¿Especularon de entrada? De ninguna manera. Los dos salieron a comerse crudos y a arriesgar. Sí, ese vocablo que pocos se animan a poner en práctica en un clásico de ida. Arriesgaron y se equivocaron, ofrecieron espacios y quedaron expuestos, pero ofrecieron un espectáculo que llenó los ojos por el ritmo intenso y el ida y vuelta. Ambos se golpearon en el primer tiempo. Gimnasia avisó con un cabezazo de Amieva que controló Antonio y luego con Labaké y Sequeira; Central con Acosta y con una definición cruzada de Maxi Martínez que besó el palo derecho de Sand). El cuervo terminó mejor los primeros 45 minutos: monopolizó las chances más claras y tuvo en Burruchaga y en Matías Fernández su paradigma de lucha; y en Oga la jerarquía, la pausa y la ductilidad que le faltaba a este Central Norte.
Pero en el complemento Bianco reacomodó la estantería y le salió redondo. Mandó a la cancha a Cerato, que terminó siendo el mejor socio en ataque del voraz Amieva; y a Fausto Apaza, que fue clave en el final, bajando a defender cuando el albo aguantaba con diez por la lesión de Bellone y se habían agotado los cambios. Gimnasia golpeó con un sablazo desde afuera del nuevo goleador puntano (11’) y con otra definición soberbia de Amieva tras un rebote, en el afán de Cerato de eludir al arquero.
Buena victoria del albo para arrancar con fe ante un cuervo que hizo fuerza hasta donde pudo. En diez días, la revancha.
El primer gol de Amieva (vía Arenga Deportiva)

 

El resto de la jornada
Ayer se jugaron los otros tres partidos correspondientes a la ida de la fase preliminar regional de la Copa Argentina 2016.
Sansinena de General Cerri igualó 1 a 1 como local ante Cipoletti de Río Negro. Walter Linares, a los 23′ del PT, adelantó al local. Pero Matías Rinaudo (16′ ST) selló la igualdad. Fueron expulsados Ballestero (S), Vera y Valente (C).
En Catamarca, Unión Aconquija derrotó 2 a 1 a San Lorenzo de Alem, como visitante. Alexis Vega (20′ PT) y Enrique Guardo (5′ ST) anotaron para el equipo dirigido por Víctor Riggio, mientras que Cristian Girard (22′ PT), había marcado el empate transitorio de penal. La visita terminó con diez por la expulsión de Enzo Martínez.
Por último, Defensores de Belgrano de Villa Ramallo dio un gran paso hacia la clasificación al golear 4 a 1 a La Emilia de San Nicolás, como visitante.

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