El joven maravilla

El joven maravillaLejos está de parecerse a un joven de 13 años. Se lo aprecia sereno, maduro, como si este tipo de desafíos que está por afrontar fuera moneda corriente. Rodrigo Zalazar comienza a cerrar un año inmejorable en su corta carrera en el yachting, deporte que lo tiene atrapado desde los 6 años -cuando dio los primeros pasos en la Escuela de Vela del Yacht Club Posadas- y que hoy lo muestra como figura en la Clase Optimist.
Este domingo le hizo un lugar grande en la valija a sus ilusiones a raíz de que partió hacia Malasia, donde desde este miércoles intervendrá en el Mundial de la especialidad junto al equipo argentino.
El destino donde se desarrollará la competencia, durante quince días, es la Isla de Langkawi (a 30 kilómetros al noroeste de Malasia) para cerrar un 2010 que el mismo protagonista se encargó de titular: “Fue uno de los mejores, y… fue mi año”.
Con logros acentuados este año, principalmente en el Luis Cerrato (“ahí deslumbré, fue como que me desperté”, dijo Rodri), esta experiencia tiene otros condimentos respecto de las anteriores, como las describió: “No sé si estoy tan acostumbrado, fui a correr a (República) Dominicana, que es Caribe y fui con miedo. En Punta del Este es lo mismo que Mar del Plata y ahora Malasia es distinto, va a ser como Punta del Este pero con menos olas”, analizó.
Zalazar confió que en el lugar que más cómodo se siente es en Buenos Aires, “ahí me desempeño mejor, el río tiene olas medianas y cortas y por ahí no hay mucho cambio de viento, no hay nada que tape. Por ejemplo en una isla se tapa mucho el viento”.
Sabe que no hay presión, al contrario su grupo íntimo lo apoya para que continúe con el crecimiento en el deporte, aunque Rodrigo suelte que “obviamente quiero seguir (en este deporte) y quedar entre los diez primeros; si no se da quiero seguir entrenando y llegar a Nueva Zelanda, el año que viene, también está el Norteamericano en Los Ángeles y el Sudamericano de Chile, que estoy clasificando”.
A través del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard), que tiene el objetivo de gestionar y coordinar apoyos económicos para el deporte de alto rendimiento y paralímpico, el misionero logró cubrir parte del viaje, aunque la familia también se convirtió en un bastión importante y Voto Cataratas, que le suministrará la ropa para “la ceremonia, la de intercambio, en el pantalón, lycra, gorras, todo”, narró.
Junto a Rodrigo se unieron cuatro chicos de Buenos Aires (uno del Yacht Club Argentino, otro de San Isidro y dos más de Olivos), quienes también tendrán adheridos los colores celeste y blanco en esta cita.
“Quiero ir allá a hacer un buen papel, obviamente que si me va bien ahora, haré un buen papel a los 14, a los 15, a los 20 y uno mejor a los 40. Es un deporte para la vida que se tiene que empezar de joven”, sintetizó el joven posadeño en su reflexión.
Admirador de Santiago Lange -medallista olímpico- resaltó cuáles son sus sueños a largo plazo, “me encantaría para las Olimpíadas, Mundiales ya estoy empezando y quiero terminar en una clase grande como Lange, me encantaría hacer una carrera como él”.
Alumno del Bachillerato Humanista (pasó a segundo año) y II Dan de Taekwondo, Rodrigo elogió a su entrenador Nicolás Dasso (“Nico puede conseguir trabajo en cualquier lugar porque es muy grosso. A él lo llamaron para ir a México, a Paraguay, y nosotros queremos crecer para que no se vaya”, fueron sus palabras) y confesó que le gustan “todos los deportes”, además de Geografía y Educación Física y que hace escasos días en un día estudió el final de Historia y lo aprobó.
Cuando regrese lo primero que hará será “llegar y acostumbrarme a todo, porque allá es muy diferente, el cambio de clima y todas esas cosas, creo que voy a estar acostado como tres días seguidos. Llegar y disfrutar de las vacaciones”.
A pesar de que la Navidad y el Año Nuevo lo pasará lejos de papá Roberto, mamá Victoria y sus hermanos Juan Pablo y Florencia (quien también hace yachting), Rodrigo avisó que “ya me anticiparon los regalos” y que sus papás “están contentísimos, ellos pueden pasar 80 navidades conmigo, una que yo me vaya… y aparte a ellos les importa que me divierta”.

El boleto se lo ganó con el 1
El 2010 fue el mejor año de Rodrigo en este deporte. Ocupó la primera posición en el selectivo clasificatorio para este Mundial de Malasia y además ganó el Grand Prix A. Luis Cerrato que se corrió en Olivos, Buenos Aires.
También compitió en el Sudamericano que se realizó en Punta del Este con el equipo argentino, en abril, y terminó décimo, aunque estuvo muy cerca de culminar en el podio.
En 2009 se le presentó la primera experiencia fuera del país cuando formó parte del Norteamericano de Optimist que se desarrolló en República Dominicana (culminó 42).
Para esa competencia alcanzó su boleto con sólo 11 años.

Fuente: territoriodigital.com

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