María Barreto, una embarcada al éxito

María Barreto, una embarcada al éxitoEn el Yacht Club Posadas, en lo que hoy es una especie de isla a la vera del Río Paraná en la costanera posadeña, se la ve a María Barreto, una de las nuevas “perlas” que tiene la Escuela de Vela de Nicolás Dasso, en la clase Optimist de yachting, y que hace tiempo se viene abriendo camino en la selección argentina. María está sentada, ansiosa, con una energía contagiosa al hablar, sobre todo de su gran amor al deporte.
“El Optimist es lo que más me gusta hacer”, señala sin disimular. La cara se le ilumina al proyectarse en un deporte que ha crecido mucho en Posadas, gracias al esfuerzo de un grupo de amantes del yachting que le dieron vida al Paraná en sus barcos.
En el caso de María, de 15 años, hace cinco que se sumó al equipo comandado por el entrenador Dasso, quien al verla se dio cuenta rápidamente de sus condiciones innatas para realizar esta disciplina que combina destreza, coordinación y mucha intuición para llevar adelante metas importantes en lo que a resultados se refiere. Con habilidades que tiene esta pequeña gran deportista que desde hace dos años aporta su granito de arena junto al equipo albiceleste.
Justamente por estos días, del jueves hasta el domingo 24 de abril, María irá por un nuevo desafío: conquistar el título Sudamericano de Optimist, en Algarrobo, Chile.
“Llegamos bien para el torneo. Argentina defiende el título Sudamericano y vamos a intentar seguir en ese camino. Mi objetivo es estar al menos entre los 20 primeros y aportar al equipo” expresó la posadeña.
En la oportunidad, María no estará sola con la bandera de Misiones ya que también integra el conjunto nacional Rodrigo Zalazar, otro posadeño surgido del semillero del Yacht, que hoy es uno de los exponentes argentinos más destacados entre los Optimist.
“Nos preparamos mucho con el equipo, con Rodrigo viajamos a Buenos Aires para entrenar y seguir mejorando en los certámenes que tenemos con la selección”, dijo María.

Llamado de la selección
Para la timonel de la tierra roja, ser una de las “elegidas” de la selección es algo que “no imaginé que me podía pasar” señaló.
Aunque, apenas iniciada en el yachting, sus condiciones salieron a la luz, según explica Leandra Burtnik -su entrenadora junto a Dasso-, “se notaba que María era distinta”. Y los tres años con el elenco albiceleste lo confirman; además, los títulos regionales y nacionales lo avalan.
“Cuando comencé no esperaba que el llamado podría llegar en algún momento, pero llegó un día que al ver que iba creciendo me fui tomando las cosas en serio, entrenando más a conciencia y después, lo que en principio era sólo venir a divertirme, también se sumó querer avanzar y hoy entrenar es parte de mi día a día”, explicó María.

La clave del equipo local
Misiones ha crecido en los últimos tiempos de manera superlativa en el yachting y durante los últimos siete años aportó a la selección varios timoneles de excelente nivel.
“Trabajamos a futuro y tranquilos, queremos que el semillero siga creciendo y los chicos vengan a divertirse y aprender”, señaló Leandra Burtnik, que junto a Dasso hace años se dedican al avance del yachting en la región, objetivo que se logró siendo hoy Misiones el mejor equipo del NEA.
“Esto se debe a que a Nico (Dasso) le apasiona este deporte y su vida es estar acá con los chicos. Él siempre soñaba con tener una escuela de Optimist repleta de chicos y lo consiguió”, destacó Leandra.
“Gracias a Nicolás crecimos un montón, sabe mucho y no nos presiona en ningún momento y ahí está para mí la clave de nuestro avance”, expresó María acerca de su entrenador.
Pero hubo un momento bisagra: la tragedia en el Cruce del Paraná en enero del 2010, que se llevó la vida de ocho personas, también pegó hondo en el yachting.
“Después de ese día trágico, algunos padres tuvieron miedo, y es entendible, de que los chicos vinieran al agua a practicar y hubo algunos que dejaron, y pese a que nosotros concientizamos que llevamos adelante medidas de seguridad, para que los timoneles estén resguardados del peligro, no pudimos contener a todos”, explicó Leandra.
“Aunque no hay que demonizar al río, hay que respetarlo y hacer las cosas bien y seguir haciendo deportes en él con las medidas de seguridad”, agregó.
De todas maneras hay 40 chicos que siguen practicando este deporte y que esperan seguir en el camino del éxito, pero también diviertiéndose en el agua, meta que la cumplen todos los fines de semana con caritas de alegría tanto en los entrenamientos como en los días de competencia.

Fuente: territoriodigital.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.