
La adrenalina se hace carne en la posadeña Lourdes Hartkopf (25), que está a horas de su estreno en los Juegos Olímpicos de Tokio, junto a la bonaerense Belén Tavella, en la clase 470 de vela y toda una provincia tendrá la chance de alentarla, aunque habrá que poner la alarma a las 2.50 del miércoles, para ver a la única representante de la Tierra Colorada, en acción.
“Es todo muy lindo por acá muy contentas , el barco ya lo tenemos listo y ya pudimos navegar”, adelantó la misionera desde Japón.
Mañana será lugar de las dos primeras regatas y será una jornada interesante para ver cómo se sienten en las aguas de Enoshima, en la ciudad de Fujisawa.
“Estamos andando bien, así que estamos muy contentas”, compartió la posadeña, que se inició en vela en la escuela de Nicolás Dasso, en Optimist, por el río Paraná.
En cuanto al calendario en los JJ.OO. Las primeras regatas se inician mañana seguirá el jueves y viernes; el sábado será el día de descanso y el domingo 1 de agosto y el lunes 2 se correrán las regatas finales (medal race, que corren los 10 mejores), con la coronación.
En cuanto a las expectativas, Lourdes siempre se marcó ir paso a paso. “Creo que podemos hacer un buen campeonato si seguimos como ahora. Estamos mejorando un montón y siento que podríamos llegar a entrar a una ‘medal race’ en la que acceden las diez mejores, sería como una final de atletismo. Va ser difícil porque estarán los equipos más fuertes como Inglaterra, Francia, España, Polonia, casi todos los mejores son europeos, pero Argentina también es fuerte -en Río de Janeiro 2016, Lange y Carranza fueron oro- y hay que ver en estos Juegos qué pasa”.
Su camino olímpico
En febrero del 2020, semanas previas al inicio de la cuarentena total en marzo en el país, la posadeña, junto a su compañera, logró en el Sudamericano de Mar del Plata obtener la plaza olímpica. Y será pionera, ya que es la primera vez que una deportista misionera competirá en vela en un Juego; y además, será la única en convencionales.
Pero el camino no fue fácil pese a ser la primera. Porque por un lado, ni sospechaba que una pandemia llegaría, que una cuarentena se haría eterna para una deportista olímpica y que hasta iba a tener que estar encerrada en su departamento entrenando con lo que tuviera a mano para no dejar que el cuerpo le pase factura.
Luego, en junio del año pasado, en Buenos Aires -donde reside Lourdes- el gobierno habilitó cuatro meses después los entrenamientos para los olímpicos y le volvió el alma al cuerpo a esta dupla misionera-bonaerense que pudo regresar al Yacht Club Argentino, subirse a su barco y navegar ya sabiendo que habría meses de ‘changuí’ por la reprogramación de la máxima cita.
Recién este año hubo actividad competitiva de ‘porte’ con el Campeonato Mundial de 470, que se desarrolló en las aguas de Vilamoura, Portugal, en marzo, donde fueron 24º y luego en mayo, en la misma sede terminaron 18º en el Grand Prix Europeo de la categoría.
Tras mejores vientos
Los regatistas Celia Tejerina y Francisco Saubidet, en windsurf; Lucía Falasca y Francisco Guaragna, en laser, se mantienen lejos de la lucha por los primeros lugares de su clase, al continuar ayer la actividad con distintas regatas.
Las competencias náuticas, según la clase, se estructuran con 10 ó 12 regatas más la carrera de medallas, que tiene puntuación doble y disputarán los diez primeros de la etapa regular. Los competidores tienen derecho a descartar la regata de peor valor, pero no la medal race.
En la madrugada continuaban todas las categorías en curso y se iniciarán otras dos con argentinos: la 49er FX (Sol Branz y Victoria Travascio) y la Finn (Facundo Olezza).
En Tokio 2020, el país también estará representado por Santiago Lange y Cecilia Carranza (Nacra 17) más Belén Tavella y Lourdes Hartkopf (470 femenino).
La vela, con 10 medallas (1 oro, 4 platas y 5 bronce), es el segundo deporte de mayor rentabilidad para Argentina en la historia de los JJ.OO. después del boxeo (24).
Fuente: El Territorio.




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